Cueva Alfar de Panchito. Santa Brígida

La isla rural. Ruta turística por el Centro de Gran Canaria

Texto: Yuri Millares / Mª del Pino Rodríguez Socorro
Fotografías: Orlando Torres Sánchez

Inicio

Tomando como punto de partida el teatro Pérez Galdós, en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, hay que ir por la antigua carretera del Centro (GC-5) hasta enlazar con la circunvalación (GC-3) y poder coger la carretera GC-21 en dirección a Teror (basílica Nuestra Señora del Pino, casco histórico peatonal, museos, monasterios, restaurantes, casas rurales), el pueblo donde se aloja la Virgen del Pino, patrona de la isla, y que organiza un mercadillo dominical de mucho ambiente alrededor del templo, con gran variedad de productos típicos de la isla, especialmente repostería conventual de las monjas del Císter, quesos, panes, hierbas aromáticas medicinales y embutidos como el chorizo de Teror o la morcilla dulce canaria.

Casco histórico de Teror. Teror
Casco histórico de Teror. Teror

En torno a una torre de piedra amarilla

Templo que acoge a la Virgen del Pino, la basílica de Teror es uno de los edificios más destacados de la arquitectura religiosa de las islas Canarias, declarado Monumento Nacional en 1976. Construido en piedra azul y amarilla, presenta una mezcla de diferentes estilos en función de las distintas épocas en que fue edificada (fachada neoclásica, torre en gótico portugués). De interior austero y luminoso gracias a sus vidrieras, alberga importantes obras artísticas. La primera edificación fue una pequeña ermita (s. XVI), pero la construcción del actual templo no se inicia hasta 1760, aunque mantendría la torre amarilla del campanario de 1708 de la anterior iglesia.

Basílica de Nuestra Señora del Pino. Teror
Basílica de Nuestra Señora del Pino. Teror

Desde allí la ruta sigue hacia el interior, con la opción de dar un pequeño rodeo de apenas 1,5 km para visitar la finca de Osorio (a cuyo aparcamiento se accede subiendo por la misma pista que lleva al cementerio desde la GC-230, avanzando un poco más en coche de la entrada principal, solo para peatones).

Camino al Pico de Osorio. Teror
Camino al Pico de Osorio. Teror

Entre castañeros y laurisilva

La finca de Osorio es gestionada desde el año 1986 por el Cabildo de Gran Canaria y funciona como aula de la naturaleza en la que se realizan numerosas actividades de educación medioambiental. Con poco más de 200 ha, incluye tierras de cultivo (millo, papas y frutales) y bosque (de castañeros y de restos del antiguo bosque Doramas de laurisilva). La casa principal de la finca suma una casa rural canaria y otra más reciente de estilo colonial inglés de mitad del s. XIX, en la que destacan sus bellos jardines de corte romántico. Cuenta con varios itinerarios a pie.

Casa de la Finca de Osorio. Teror
Casa de la Finca de Osorio. Teror

Hacia el interior

El siguiente tramo de esta ruta nos lleva más al interior por la GC-21, que en sus siguientes 6,6 km tiene un tramo serpenteante entre una espesa arboleda antes de llegar a un singular espacio natural que a la vez es hipódromo: la laguna de Valleseco (un área recreativa con mesas, fogones, aseos, kiosco, veredas y observatorio de aves, entre un paisaje que se ha repoblado con la original laurisilva de la zona). En 2,3 km más estamos en el corazón de un municipio famoso por su manzana (y su sidra, la única de Gran Canaria): el pueblo de Valleseco (iglesia con órgano alemán del s. XVIII restaurado y en uso para conciertos, museo etnográfico-centro de interpretación, restaurantes, molino de gofio, casas rurales). Aquí tenemos otra opción de desviarnos 4,4 km para conocer Valsendero (barranco de la Virgen), adentrándonos por lo más frondoso y verde de un municipio cuyo nombre no le hace justicia.

Flora endémica

EL barranco de la Virgen es un paraje natural flanqueado por altas montañas y fuertes acantilados que han preservado una flora endémica que en muchos casos solo se conserva en esta zona: la cresta de gallo (Isoplexis chalcantha) y la salvia blanca (Sideritis discolor). Como parte del Parque Rural de Doramas, alberga además relictos del bosque de laurisilva. Aquí entramos en un espacio muy vinculado a la cultura del agua. Prueba de ello son los vestigios de antiguos molinos junto a las fincas y casas señoriales de arquitectura tradicional desarrolladas gracias a una agricultura rica y floreciente.

Barranco de La Virgen. Valleseco
Barranco de La Virgen. Valleseco

Gastronomía tradicional, paisaje rural

Recuperando la ruta por la GC-21 llegamos al barrio agrícola de Lanzarote, donde varios restaurantes de cocina tradicional se asoman a la carretera invitando a degustar los platos de la gastronomía isleña (papas arrugadas, gofio escaldado con cebolla, aceitunas con mojo, carajacas, carne de cabra en salsa, mojo de cochino, cabrito en adobo o estofado de ternera, por citar algunos). Seguimos por la carretera para alcanzar el barrio agrícola de Cueva Corcho donde nos desviamos para ir por la GC-230, atajo que nos permite conectar con la GC-15 y llegar a uno de los lugares más emblemáticos de Gran Canaria: la Cruz de Tejeda (vistas panorámicas, hotel-parador, restaurantes, tiendas de artesanía), cruce de caminos y carreteras que comunica con los distintos puntos cardinales de la isla.

Encrucijada de caminos

La Cruz de Tejeda está localizada a unos 1.509 m de altitud en la degollada de Constantino, al pie de la montaña del mismo nombre. Poco después de 1938, cuando se construye el Parador Nacional, antiguo albergue de montaña diseñado por el artista grancanario Néstor Martín Fernández de la Torre, se convierte en un punto de referencia turística para toda la isla. El lugar recibe el nombre por la cruz labrada en piedra verde que viene a señalar el epicentro de la isla. Con unas panorámicas impresionantes del paisaje que le rodea, podemos visualizar un territorio bautizado como “tempestad petrificada” por Miguel de Unamuno, una caldera hundida, labrada por las aguas e inundada por lavas volcánicas. El roque Nublo, el roque del Fraile y el roque Bentayga destacan como símbolos geológicos de la zona.

Cruz de Tejeda. Tejeda
Cruz de Tejeda. Tejeda

De la cumbre al mercado

A continuación optamos por la GC-150 para adentrarnos por el majestuoso paisaje de la cumbre, algo que podremos comprobar en toda su grandiosidad asomándonos al mirador de degollada de Becerra (aparcamiento y centro de interpretación) hasta llegar a otro cruce en el que debemos elegir la GC-600 para pasar (a 4,5 km) por el área recreativa de Llanos de Ana López y enlazar con la GC-15, para seguir hasta otro de los pueblos eminentemente agrícolas de Gran Canaria (a 10 km): la Vega de San Mateo (molino de gofio, restaurantes), donde los fines de semana funciona un amplio y muy concurrido mercado con toda clase de productos del agro isleño (verduras, frutas, vinos, mieles, flores, quesos, etc., además de panes, repostería de almendras y dulces).

Tierra de viña y vinos

Siguiendo con el descenso en cuanto a altitud desde que hemos dejado la zona de la cumbre y continuando por la misma GC-15 que regresa a la capital, la siguiente parada (7,4 km) es un pueblo rodeado de un gran palmeral: Santa Brígida (restaurantes, mercadillo dominical). Histórica zona vitivinícola, aquí se encuentra la Casa del Vino, restaurante y sede oficial de la Denominación de Origen Gran Canaria. Para acercarnos a uno de los paisajes de viña más famosos de Canarias (el de Monte Lentiscal), al salir del pueblo hay que tomar la desviación a La Atalaya (4,4 km), pueblo de gran tradición alfarera (centro de interpretación) y continuar en dirección al Pico de Bandama, desde cuyo mirador hay una espléndida panorámica de 360° que incluye la espectacular caldera de Bandama y el club de golf más antiguo de España, además de la viña sobre suelo de picón (ceniza volcánica).

La primera ruta turística

El Monte Lentiscal ocupó un lugar destacado como destino turístico desde los inicios de la actividad en las islas Canarias a mediados del siglo XIX. En él se concentraron varios hoteles y su paisaje se convirtió en uno de sus principales atractivos, especialmente por la existencia del volcán y la caldera de Bandama, el cultivo del vino y el poblado alfarero de La Atalaya. La visita a estos lugares dio lugar a la primera excursión turística organizada en Gran Canaria, conocida como La Vuelta al Mundo. Hoy, este emblemático espacio conserva muchos de los elementos de su pasado turístico, como el Mirador de Bandama, el Hotel Escuela Santa Brígida, el Bar Bentayga, el Centro Locero de La Atalaya, el campo de golf, los viñedos, las bodegas con sus lagares de piedra, lo que convierte este espacio en un verdadero parque temático, natural y cultural.

Regreso

De vuelta a la carretera principal (GC-15), lo hacemos llegando a una rotonda desde donde podemos volver a la ciudad por la autovía GC-4 o a través de Tafira Alta y la antigua carretera del Centro hasta el teatro Pérez Galdós.

Jardín Canario Viera y Clavijo. Las Palmas de Gran Canaria
Jardín Canario Viera y Clavijo. Las Palmas de Gran Canaria