Roques de Tenteniguada. Valsequillo de Gran Canaria

Valsequillo de Gran Canaria

Texto: María Teresa Cabrera Ortega
Fotografías: Orlando Torres Sánchez

Roques de Tenteniguada. Valsequillo de Gran Canaria
Roques de Tenteniguada. Valsequillo de Gran Canaria

Valsequillo de Gran Canaria forma parte de los denominados municipios de las medianías de Gran Canaria, con una superficie aproximada de 40 km2 y una altitud de entre 300 y 1.800 metros sobre el nivel del mar, tiene como municipios limítrofes a Telde, la Vega de San Mateo,  las Villa de Santa Brígida,  Ingenio y Agüímes, y San Bartolomé de Tirajana.

Su poblamiento nace a finales del siglo XV, cuando los castellanos se adentraron por el Barranco de Tecén, desatándose una gran batalla con los defensores del Almogarén, destacando los caudillos canarios Tecén y su hijo Niguada. Sus primeros pobladores y propietarios de las tierras eran de Las Palmas y Telde, que atraídos por el clima, la fertilidad de sus tierras y, sobre todo, la disponibilidad de aguas, dando lugar a constantes litigios con Telde, surgiendo en el año 1817 el motín en Valsequillo contra el Heredamiento de la Vega Mayor de Telde, pues los propietarios de la zona habían ganado a esta institución, el derecho a regar sus tierras antes del Contencioso de Satautejo, y estos fueron los que, a finales del verano del año señalado, cortaron el paso de las aguas que fluían hacía los campos de Telde. Con motivo de esta revuelta hubo varios detenidos, resultando absueltos los procesados el día 21 de julio de 1819.

Su clima, influenciado por los vientos alisios, hace que haya temperaturas diferenciadas entre las partes altas y bajas del municipio, gozando de calurosos veranos y fríos  inviernos; esta diversidad de clima se manifiesta en una gran variedad de flora y fauna. Hacer referencia  a los diferentes parajes protegidos, como el Barranco de los Cernícalos o el Barranco de  San Miguel, de gran  valor paisajístico, destacando su valor histórico y etnográfico, pues se enclavan en él, varios molinos de gofio, así como asentamientos prehispánicos (casas cuevas), en las zonas de Los Llanetes y Tecén o el  Caserío del Colmenar.

Caldera de Los Marteles. Valsequillo de Gran Canaria
Caldera de Los Marteles. Valsequillo de Gran Canaria

Mencionar también la Caldera de los Marteles, donde se encuentra una importante flora endémica de la isla de Gran Canaria, como  madroños y mocanes, así como  La Caldera de Tenteniguada o la Montaña del Helechal, que es  un pitón fonolítico del finales del Ciclo Roque Nublo (2º ciclo magmático), con un cono volcánico más reciente, obteniéndose desde  este lugar se obtiene las mejores vistas del municipio; cabe citar los palmerales del Valle de San Roque o de Tenteniguada, en el que conviven especies como almendreros, acebuches y esparragueras.

El Rincón de Tenteniguada. Valsequillo de Gran Canaria
El Rincón de Tenteniguada. Valsequillo de Gran Canaria

En cuanto a la fertilidad de sus tierras, decir que en el año 1572,  cuando se produce la escasez de trigo, esta no fue tan apremiante en Valsequillo, dada la gran capacidad productiva de la tierra, así como su gran calidad, siendo el principal abastecedor de cereales de Telde.  Entre los años 1860 y 1950, fue un municipio  ligado a una agricultura de autoconsumo, surgiendo en este periodo de tiempo un crecimiento moderado de la población, característica de los municipios de medianías, los cuales realizan una agricultura de autoconsumo o subsistencia.  A partir del año 1950 y hasta el año 1980, surge una emigración de la población hacia la costa, para trabajar en la aparcería, en la zafra de productos agrícolas, principalmente el tomate. Con el paso de los años la gran oferta de trabajo tanto en el sector de la construcción, como en el sector turístico hizo que las familias se afincaran definitivamente en la costa, aunque seguían conservando sus viviendas en el municipio.

En la actualidad, la economía gira en torno a la agricultura de exportación o empresas embotelladoras de agua. Destacando la producción de fresas, junto con la elaboración de quesos, vinos y miel, cuyas producciones han sido galardonadas en diferentes certámenes, insulares, nacionales, e internacionales, acogiendo en noviembre de 2014 la V Feria Regional de vino, quesos y miel de Canarias. Dada la proyección de estos productos se celebran el municipio por una parte, el “Día de la Fresa”, así como la Feria Empresarial, celebrada por séptimo año consecutivo, el pasado mes de diciembre, organizada por el Ayuntamiento, con la colaboración de la asociación de empresarios El Tajinaste Azul, esta Feria acogió más de una treintena de stands, que representan, impulsan y desarrollan la economía empresarial y artesanal del municipio.

Tajinaste azul del Barranco Risco Madroño. Valsequillo de Gran Canaria
Tajinaste azul del Barranco Risco Madroño. Valsequillo de Gran Canaria

En el ámbito cultural y recreativo se ofrece al visitante un importante patrimonio, tanto mueble como inmueble, contando con nueve rutas de senderos para disfrutar de la naturaleza, resaltando la espectacular floración del tajinaste azul, o  de los almendreros, cuya  tradicional Fiesta se celebra cada año, que además de la admirable estampa que nos brinda la madre naturaleza, nos hace revivir nuestras más arraigadas tradiciones por todo nuestro municipio. Mentar las salidas de nuestro emblemático Rancho de Ánimas a partir del día  24 de diciembre y hasta el día 2 de febrero, festividad de la Candelaria, en que se recoge. También la festividad de nuestro patrón San Miguel Arcángel acoge el sentir devoto y festivo de todo nuestro pueblo, que cuenta con una exquisita oferta gastronómica y una acogedora oferta alojativa.