Casco de La Aldea de San Nicolás

La Aldea de San Nicolás

Texto: Francisco Suárez Moreno
Fotografías: Orlando Torres Sánchez

Casco de La Aldea de San Nicolás
Casco de La Aldea de San Nicolás

La Aldea de San Nicolás está situado al poniente de Gran Canaria, junto al mar que lo baña, a lo largo 32 km de litoral. Su territorio muy montañoso alcanza los 139 kilómetros cuadrados y, en otro tiempo, estuvo lejano y casi incomunicado por lo que se calificó al lugar como una «Isla dentro de otra Isla», de lo que aún queda cierto síndrome colectivo. Tiene 8 mil habitantes, en su mayor parte dedicados a la agricultura y concentrados casi todos en el valle principal de La Aldea y algunos centenares en los valles anexos de Tasartico y Tasaste. 

En su espacio físico concurren los espacios naturales protegidos del Parque Natural de Tamadaba, el Parque Rural del Nublo, la Reserva Natural Integral de Linagua (Inagua) y la Reserva Natural Especial de Guguy (Güigüi), parte de ellos incluidos en la Red Natura 2000. Actualmente se desarrolla el proyecto «LIFE12NAT/ES/286 Life+ Guguy: Recuperación de los bosques endémicos de Juniperus», en la zona de la cordillera de Los Cedros y Guguy.

Además cuenta con su mar y costas acantiladas, de vigorosas perspectivas y pequeños puertos naturales, con zonas marinas protegidas, como la Micro Área Marina o Área Marina Ecoturística de La Playa de La Aldea. La huella etnográfica marina es importante en sus pequeños puertos, pues habiendo estado durante muchos siglos casi incomunicada por tierra el mar y sus puertos fueron el principal punto de embarque y desembarque de su producción. Para ello cuenta con el Centro de interpretación del Mar El Muelle y una red de paneles explicativos.

Lomo del Viso. La Aldea de San Nicolás
Lomo del Viso. La Aldea de San Nicolás

Se ha escrito su historia desde los tiempos de la sociedad aborigen canaria de lo que aún quedan vestigios toponímicos y yacimientos arqueológicos que tiene su Centro de Interpretación de Los Caserones, en La Playa de La Aldea. La colonización española, con los primeros repartimientos de tierras que beneficiaron a unos pocos propietarios, dio origen en el siglo XVII a la formación de un gran latifundio en el valle de La Aldea, propiedad de una casa nobiliaria contra la que los colonos aldeanos, que cultivaban sus tierras al régimen de medias perpetuas, plantearon, a lo largo de tres siglos, litigios judiciales y amotinamientos por la posesión y propiedad de las mismas; un largo proceso histórico que se denomina como El Pleito de La Aldea, para cuya solución, en 1927, intervino el Estado mediante un decreto ley que constituye una de las primeras reformas agrarias llevadas a cabo en España, por lo que hoy impera en este lugar el régimen minifundista, con el agua del barranco vinculada a la tierra.

La economía actual se sostiene en el monocultivo del tomate, introducido a finales del siglo XIX, que generó a mediados del siglo pasada una gran oferta laboral para los pueblos circundantes, en sus cultivos y almacenes de empaquetado. Pero hoy estos cultivos se ha reducido en una sola cooperativa COAGRISAN.

El pueblo se abrió al exterior primero, en 1939, con la carretera de Agaete-La Aldea; una obra de romanos trazada por un difícil espacio montañoso, que tiene la alternativa actual de una nueva vía en obras con túneles que reducirá peligros y tiempo. Más tarde, en 1954, se enlazó con Mogán con lo que se cerró la circunvalación de la Isla y en, 1965, se comunicó con Tejeda y Artenara. Estas carreteras, que discurren por parajes protegidos, contienen extraordinarias panorámicas de la parte geológicamente más antigua de Gran Canaria.

Museo del empaquetado de tomates. La Aldea de San Nicolás
Museo del empaquetado de tomates. La Aldea de San Nicolás

En el orden cultural y recreativo para los visitantes se ofrece su red de caminos y senderos, montañas y playas vírgenes y protegidas, reservas marinas con club de buceo; una red de pequeños museos vivos de la economía cultura tradicional gestionados por un proyecto comunitario; tradiciones festivas, sobre todo la singular Fiesta del Charco, única en Canarias, que se celebra cada 11 de septiembre en el marco de las Fiestas Patronales de San Nicolás de Tolentino; dos centros de interpretación en La Playa, etc. y  como oferta alojativa dos pequeños hoteles en el casco, algunas casas rurales, campings en la costa de Tasarte, Tasartico y La Aldea y pequeños restaurantes.